A veces la locura y el intento de recuperar “aquellos maravillosos años” nos hace tomar decisiones arriesgadas. A veces esto es lo que necesitamos para sacudirnos el polvo y la carcoma que los años nos ponen encima y dar un golpe en la mesa la vida.
Decidimos dar ese golpe el pasado 18 de Octubre. Seis hermanos de infancia, risas e incluso algunos de padre y madre. Seis locos que no se dieron cuenta que la mesa de la vida tenía astillas y el golpe saldría caro.
Habíamos pasado una semana cruzando vídeos de descenso, fotos y otra serie de material con el objeto de no tener bajas en el grupo. Error. La moral era como una bomba con la mecha encendida.
De la mano de ‘Shou’ y el que suscribe, grandes descerebrados de esto de los pedales, los Seis Hermanos iban a recuperar algo que llevaba en el cajón más de dos decenios. La bici.
La cita era en Cercedilla y el camino sería un interesante Pista Ski-Whistler 2-Bosque-Zetas. Ambicioso proyecto. Al más puro estilo Fausto en sus tiempos de Cotos, equipamos al personal con bici, protecciones y algo de realismo. No podíamos permitirnos sobredosis de autoestima que acabarían con más de uno en el hospital.
Tras fotos, gritos, viva yos y demás nos equipamos en el puerto de Navacerrada y comenzamos. Parecía un sexteto de la risa con su culmen en Antón y Fanchi. Cuando parece que la situación no va a dar más de sí, Antón se saca de una faltriquera un chubasquero digno de un contenedor de reciclaje y se lo enfunda. Equipo completo, equipo comansi.
Primer tramo. Si se puede subir, se puede bajar. Ojo a los pedrolos y culo-pa-trás. Les enseño trazada y espero a media pista. Foler baja poniendo de manifiesto que el hacer enduro en moto algo enseña. Dyctor pasa bien soltando algo el agarrotamiento. La gente se para a mirar. Error. Baja Fanchi. La línea trazada es poco decorososa. Las piedras le engañan y le cambian de un lado a otro. Demasiado rápido. La postura es crónica de una muerte anunciada y al llegar a los atónitos espectadores, la bici decide que se acabó y catapulta a Fanchi por el manillar. Salto el Carnero con tirabuzón invertido con puntuación de 9.2. Los esquiadores aplauden. Antón ante semejante espectáculo decide aparcar para más tarde los di-di-dís y la prudencia le acompaña. Shou ya está abajo.
Segundo tramo. Ojo que se va rápido. Lanzamos los misiles de reconocimiento y la tropa baja poco a poco. Shou acomete por la derecha a un rápido Antón y reacción en cadena. Antón mira, Antón se despista, Antón pirulero. Al río. Podía haber terminado con un simple me he caído y punto, pero no. Se había caído al río tras volar en tiro semiparabólico. Eso no es.. y punto.
Pronto la contienda Fanchi vs. Antón está igualada con dos caídas cada uno. Parece que esto ya no da más de sí y la prudencia se apodera del equipo.
Llegamos al tercer tramo; el bosque. Ojo a las raices que están mojadas. Ojo al freno. El salto de la piedra lo pasan. Esto mejora. Ojo a la parte final, meteros por el lado derecho y luego cambiáis para evitar escalones. Bien, pues no. Al lado izquierdo y directo a los escalones. Aún así pasan. Fanchi acomete y se decide hacerlo montado. El vuelo de la Yeti se recordará en los anales de la historia junto con el movimiento Ralph Hinckley de James en el río. Fanchi respira…
Abortamos las Zetas. Too much. Pista, pis y la casa.
Seguro que lo contaremos mil veces y cada vez será distinta. Habremos saltado más, habremos ido más rápido y habremos quitado las pegatas a unos tipos con unos pepinos de armas tomar. Seguro que incluso nos lo creemos. Seguro que nuestra inconsciencia nos hace repetir.
El caso es que dimos el golpe en la mesa de la vida y sobrevivimos.
The Six Brothers Corporation
